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Ejercicios de doma clásica para principiantes — Los primeros que debes dominar

La doma clásica es la disciplina que más recompensa la paciencia y la que más castiga las prisas. Los primeros ejercicios no son aburridos ni sencillos: son la base sobre la que se construye todo lo demás, y dominarlos realmente (no hacerlos de forma aproximada) marca la diferencia entre un jinete que progresa y uno que lleva años dando vueltas al picadero sin avanzar.

Antes de los ejercicios: la posición base

Ningún ejercicio de doma tiene sentido si la posición del jinete es incorrecta. Los puntos básicos de posición que deben estar correctos antes de empezar a trabajar en doma son: oído-hombro-cadera-talón en línea vertical, peso en los huesos de asiento (no en el coxis ni en los muslos), talones bajos con el tobillo flexionado, manos bajas y firmes pero con codos flexionados, y la mirada siempre al frente, no abajo. Si hay una asimetría importante en cualquiera de estos puntos, los ejercicios siguientes serán difíciles o imposibles de realizar correctamente.

El paso: el primer ejercicio real

El paso correcto es mucho más difícil de conseguir de lo que parece. Un paso de calidad tiene cuatro tiempos claramente marcados, cadencia regular, amplitud suficiente y el caballo en el ritmo sin ir ni demasiado rápido ni demasiado lento. Los ejercicios de paso para principiantes son: líneas rectas con cambios de dirección por el centro o por las diagonales, serpentines de 3 y 4 trayectorias (que trabajan la flexión lateral del caballo), transiciones dentro del paso (paso largo, paso reunido si el caballo ya tiene base suficiente) y círculos de 20 metros (el círculo estándar de doma, que debe ser perfectamente redondo).

Las transiciones: el ejercicio más formativo

Las transiciones (paso-trote, trote-paso, trote-galope) son probablemente el ejercicio más formativo para el caballo y el jinete en doma. Una transición bien ejecutada exige que el caballo responda a una ayuda sutil (ligera acción de piernas, reducción del movimiento del asiento, suave acción de riendas) de forma inmediata pero sin brusquedad. Las transiciones frecuentes durante una sesión (no esperar a que el caballo se "acostumbre" a un ritmo) mantienen al caballo atento y activo. Trabaja las transiciones en distintos puntos del picadero: al inicio de las rectas, en los círculos, en las esquinas.

Los círculos de 20 metros: la herramienta más usada

El círculo de 20 metros (el diámetro completo del picadero de 20 m) es el ejercicio más básico de doma y también el más revelador. Un círculo bien hecho requiere que el caballo esté uniformemente curvado a lo largo de toda su columna, que el tren trasero pise por las huellas del delantero, y que el jinete mantenga el contacto y la flexión sin perder el ritmo. Los errores más frecuentes en el círculo son: hacer un polígono en lugar de un círculo, perder la flexión en las zonas rectas, y desequilibrar al caballo con demasiada rienda interior.