El warmblood europeo
Los caballos warmblood de sangre deportiva (Hannoveriano, KWPB, Holsteiner, Selle Français, Oldenburgo) son los dominantes en el CCE de alto nivel por su combinación de movimiento, potencia y carácter trabajador. Tienen la elasticidad suficiente para la doma, la potencia para el cross y la técnica para el salto. Los mejores caballos de CCE en los Juegos Olímpicos suelen ser warmbloods con algo de porcentaje de pura sangre para añadir velocidad y aguante.
Pura Sangre Inglés (Thoroughbred)
El pura sangre inglés fue la raza dominante en el CCE durante décadas, especialmente en el cross. Su velocidad, resistencia y valentía ante los obstáculos fijos son excepcionales. El inconveniente es su carácter más difícil de manejar en la doma y su mayor fragilidad articular en comparación con los warmbloods. Sigue siendo frecuente en el CCE de nivel medio-alto, especialmente como cruce con warmblood.
Cruzado (TB x warmblood o similar)
El cruce de pura sangre con warmblood es el tipo más frecuente en el CCE de alto nivel. El 25-50% de sangre de TB aporta la velocidad y la resistencia, mientras que el componente warmblood aporta el movimiento de doma y la técnica de salto. Muchos programas de cría modernos seleccionan específicamente para CCE con este tipo de cruce.
Características clave más allá de la raza
En el CCE, el temperamento es tan importante como la genética: el caballo debe ser valiente (no pararse ante obstáculos nuevos o intimidantes), equilibrado (ni demasiado nervioso ni demasiado flemático), y tener una conformación que permita el trabajo en los tres jinetes sin exceso de estrés articular. Un caballo con problemas de salud recurrentes, por buenas patas que tenga, no puede aguantar la exigencia de un CCE de alto nivel.